
La Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera de Estados Unidos (AFPC-USA) condenó el trato del senador electo por Michigan, Abdul El-Sayed, al periodista británico James Matthews, corresponsal de Sky News, durante un intercambio ocurrido el pasado 3 de noviembre.
En un comunicado, la organización expresó su preocupación porque El-Sayed desestimara la posibilidad de responder al periodista por representar a un medio de comunicación británico. La asociación recordó que ningún funcionario público ni candidato tiene derecho a intimidar a un periodista o interferir en su trabajo.
“Los periodistas deben poder cumplir con sus responsabilidades sin intimidación física ni descalificaciones personales”, señaló la AFPC-USA.
La organización también defendió el papel de los corresponsales internacionales en Estados Unidos y rechazó que su nacionalidad o el lugar donde se encuentra su audiencia sean argumentos para cuestionar la legitimidad de su trabajo.
“Un periodista no necesita ser votante ni residente de una circunscripción para hacer preguntas legítimas”, sostuvo la asociación.
El pronunciamiento subraya que las decisiones de los dirigentes estadounidenses tienen consecuencias más allá de las fronteras del país y que la labor de la prensa extranjera consiste precisamente en explicar sus políticas, instituciones y acontecimientos a audiencias de todo el mundo.
La AFPC-USA también recordó otros episodios de descalificaciones contra corresponsales internacionales por parte de figuras políticas estadounidenses.
Entre ellos mencionó el caso de la congresista republicana Marjorie Taylor Greene, quien en enero de 2025 se burló del acento de la periodista francesa Sonia Dridi y pidió excluir a periodistas extranjeros.
También hizo referencia a las declaraciones personales del presidente Donald Trump contra Andrew Feinberg, corresponsal de The Independent, que ya habían generado preocupación dentro de la organización.
La asociación insistió en que su defensa de la libertad de prensa no responde a afinidades políticas. Se definió como una organización independiente, apolítica y no partidista, comprometida con la protección de los corresponsales internacionales en Estados Unidos, independientemente de si los incidentes involucran a representantes demócratas o republicanos.
“Los estándares deben ser los mismos: la posición profesional de los periodistas no debe verse menoscabada por su nacionalidad, el medio para el que trabajan o las preguntas que hacen”, sostuvo.
La AFPC-USA cerró su pronunciamiento expresando su respaldo a James Matthews y pidiendo a El-Sayed y al resto de los funcionarios públicos que respeten el papel de los corresponsales internacionales y mantengan un trato profesional con ellos.


