Ciudad de México / La inflación en México inició 2026 con un repunte aunque se mantuvo dentro del rango deseado por el Banco de México (Banxico). De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.38% mensual en enero, lo que llevó a una inflación anual de 3.79%. Esta cifra representa una aceleración respecto al dato de 3.69% observado en diciembre de 2025, aunque quedó por debajo de lo estimado por el mercado.
El comportamiento de los precios al inicio del año fue influenciado por diversos factores, entre ellos ajustes fiscales y cambios en precios de productos sensibles al bolsillo de los consumidores. El repunte inflacionario también se reflejó en la inflación subyacente —que excluye bienes y servicios con precios más volátiles—, la cual se ubicó en 4.52% anual, su cifra más alta desde principios de 2024.
Sobre este aumento de precios, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló en su conferencia de prensa de este lunes 9 de febrero que es un repunte mínimo.
Dentro de los componentes principales del INPC, el alza de precios fue especialmente notable en mercancías y servicios. Entre los productos que más impacto tuvieron en el costo de vida durante enero se encuentran aumentos significativos en artículos como cigarrillos, bebidas azucaradas y alimentos preparados —lo que presionó al alza en el índice general de precios.
En contraste, algunos productos y servicios mostraron reducciones de precio o incrementos moderados, lo que ayudó a mitigar el efecto inflacionario en ciertos segmentos del índice.
Ante este escenario inflacionario, el Banco de México decidió pausar el ciclo de recortes a la tasa de interés de referencia, manteniéndola en 7.0%, después de una serie de doce reducciones consecutivas. La Junta de Gobierno consideró oportuno evaluar con mayor detalle el impacto de los cambios fiscales implementados a principios de año y la evolución del entorno macroeconómico antes de tomar nuevas decisiones de política monetaria.
Además, el banco central ajustó al alza sus proyecciones de inflación para 2026, estimando que el objetivo de 3.0% podría alcanzarse más adelante de lo previsto originalmente.
Aunque la inflación anual de enero se mantuvo dentro del rango objetivo del Banxico —que contempla una meta de 3%, con un intervalo de tolerancia de +/- 1 punto porcentual—, el repunte al inicio del año destaca la necesidad de vigilancia continua ante posibles presiones adicionales sobre los precios.
