Xalapa, Veracruz. / Ante los recurrentes hechos de violencia cometidos en contra de integrantes del gremio periodístico, la Asociación de Comunicadores de Veracruz (ACOVER), exige públicamente la intervención de las autoridades para frenar una serie de agresiones, detenciones, intentos de censura y actos de intimidación ocurridos en las últimas semanas en la entidad veracruzana.
En un pronunciamiento dirigido a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, a la fiscal general del estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre y a instancias legislativas y de Protección a Periodistas, la ACOVER señala que los sucesos recientes contradicen el discurso oficial donde se presume que en Veracruz existe plena libertad de expresión.
Entre los casos que se mencionan, está el secuestro de dos familiares de la periodista Karla Moreno; el del periodista Eduardo Izquierdo de Coatzacoalcos, quien fue agredido verbal y físicamente por un dirigente deportivo. .
Citan también, la agresión sufrida por la reportera Heidi Castellanos de parte de la «guarura» de la gobernadora Nahle; los hechos en Córdoba donde reporteros fueron bloqueados y retirados de un evento público por policía municipal; así como lo ocurrido en Tuxpan donde el periodista Samuel Hernández Reyes, fue detenido por policías estatales que lo mantuvieron incomunicado varias horas y lo agredieron físicamente.
ACOVER advirte que estos hechos reflejan un patrón de hostigamiento, restricciones y uso excesivo de la fuerza contra quienes ejercen una labor informativa, situación que vuelve a colocar a Veracruz entre las entidades más riesgosas para el periodismo en México.
La organización recordó que la libertad de expresión y el derecho a la información están protegidos por la Constitución Política y tratados internacionales, por lo que exíge a la Fiscalía General del Estado de Veracruz, actuar con prontitud y a las autoridades estatales garantizar condiciones reales de seguridad para el gremio periodístico.

