
Washington, Shanksville (Pensilvania) y Nueva York volvieron este viernes a los lugares que hace 25 años quedaron marcados por los atentados del 11 de septiembre de 2001. Mientras en Manhattan se desarrollaba la ceremonia central en el World Trade Center, con la presencia de familiares de las víctimas, el vicepresidente JD Vance y cuatro expresidentes estadounidenses, en Washington el homenaje tuvo como escenario el Pentágono.
El presidente Donald Trump encabezó la ceremonia en el Memorial del Pentágono acompañado por la primera dama, Melania Trump. El mandatario había decidido no acudir a Nueva York y participar en el homenaje a las víctimas del ataque contra la sede del Departamento de Defensa.
El atentado contra el Pentágono dejó 184 fallecidos: las 64 personas que viajaban a bordo del vuelo 77 de American Airlines y otras 125 que se encontraban dentro del edificio. El memorial recuerda a cada una de ellas en el lugar donde el avión impactó a las 9:37 de la mañana del 11 de septiembre de 2001.
La ceremonia comenzó con el homenaje a las víctimas y la lectura de sus nombres. Trump recordó también a los pasajeros y tripulantes del vuelo 93, que se estrelló en Pensilvania después de que quienes viajaban a bordo intentaran recuperar el control de la aeronave y evitar que alcanzara su objetivo.
El atentado contra el Pentágono dejó 184 fallecidos: las 64 personas que viajaban a bordo del vuelo 77 de American Airlines y otras 125 que se encontraban dentro del edificio. El memorial recuerda a cada una de ellas en el lugar donde el avión impactó a las 9:37 de la mañana del 11 de septiembre de 2001.
La ceremonia comenzó con el homenaje a las víctimas y la lectura de sus nombres. Trump recordó también a los pasajeros y tripulantes del vuelo 93, que se estrelló en Pensilvania después de que quienes viajaban a bordo intentaran recuperar el control de la aeronave y evitar que alcanzara su objetivo.
La conmemoración de este año incorporó además un séptimo momento de silencio para recordar a las miles de personas que murieron posteriormente como consecuencia de enfermedades relacionadas con la exposición a los materiales tóxicos liberados tras los atentados.


