
[ Ciudad de México. ] La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, volvió a colocar el Mundial 2026 en el centro de la conversación pública. Durante la conferencia de prensa mañanera dijo que invitará a “El Pato Merlin” a asistir a Palacio Nacional, reconociéndolo como un personaje que se ha convertido en un símbolo viral asociado al torneo.
Sorprende esta decisión de la presidenta porque previo a la inauguración del Mundial de Futbol, los maestros de la la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), solicitiaron reunirse con ella pero Sheinbaum manifestó: “No hay reuniones programadas en este momento”. Este rechazo ocasionó manifestaciones y bloqueos de los docentes que piden la derogación de la Ley del ISSSTE porque perjudica sus pensiones.
Sin duda, la invitación al «Pato Merlin” que ganó notoriedad en la ciudad de México al ser visto portando la camiseta de la Selección Mexicana y acompañando a su cuidador en distintas calles de la capital, resulta irónica tras haber tantas organizaciones como las «madres buscadoras» que piden ser recibidas por la presidenta de México.
Para Claudia Sheinbaum «El Pato Merlin» es un símbolo pequeño pero significativo de la cultura popular que rodea al Mundial y merece su atención.
El caso de Merlin también evidencia el papel de las redes sociales en la creación de nuevos íconos culturales. En cuestión de días, el ave pasó de ser una escena curiosa en la calle a un fenómeno compartido por miles de usuarios, que lo han bautizado como “la mascota no oficial del Mundial”.ienza a integrarse al ambiente mundialista desde antes del inicio del torneo. Entre mascotas improvisadas, contenido viral y declaraciones oficiales, el Mundial 2026 ya se vive más allá de los estadios, ocupando espacios como la mañanera presidencial y el debate cultural cotidiano.


